viernes, 11 de marzo de 2016

APROXIMACIÓN EPISTEMOLÓGICA DE LA GERENCIA DEL CONOCIMIENTO

APROXIMACIÓN EPISTEMOLÓGICA DE
LA GERENCIA DEL CONOCIMIENTO

Introducción

            Tomando en consideración la inmensa cantidad de cambios que actualmente enfrenta nuestra sociedad, esta sea estructurada de tal manera que algunos expertos la han definido como la sociedad del conocimiento o de la información (Sancho y Millán, 1995)
            La sociedad de la información está relacionada con la idea de la innovación tecnológica, mientras que la sociedad del conocimiento incluye una dimensión ética de transformación social, cultural, económica, política e institucional, la cual debería permitir hacer frente a los retos de los nuevos tiempos y a los conflictos generados por la propia humanidad.
En todo esto juega un papel muy importante la gerencia del conocimiento como proceso complejo que incorpora el dominio de conocimientos, la creatividad y la innovación, con sus diversos principios, objetivos y acciones enmarcados en el logro del bien común.

La Gerencia del Conocimiento

La gerencia del conocimiento se define como el  proceso de producir y administrar continuamente conocimientos de todo tipo para satisfacer necesidades presentes y futuras, para identificar y explotar recursos de conocimiento tanto existentes como adquiridos y para desarrollar nuevas oportunidades.
En el escenario de esta sociedad, surgen nuevas demandas para los distintos grupos e instituciones sociales, y    de manera particular para las universidades, que tradicionalmente             han sido transmisoras y formadoras de la cultura,      pero que hoy necesitan cambiar sus propias visiones e incluso sus propias estructuras académico-administrativas, para así poder encaminar sus acciones futuras hacia la gerencia del conocimiento
Resulta interesante evidenciar que, aunque en el transcurso de la historia el conocimiento ha estado presente y se ha administrado, sólo hasta ahora se está reconociendo como algo valioso y se están invirtiendo grandes cantidades de recursos en las diversas fases del ciclo que involucra el conocimiento desde su producción hasta su uso.
El conocimiento es un activo intangible de las organizaciones y ante esta realidad ha surgido un nuevo enfoque denominado gestión del conocimiento, como una herramienta para representarlo de forma simplificada, resumida, simbólica, para permitir una visión aproximada y describir procesos y estructuras, además de orientar estrategias y generar modelos.
La sociedad actual se encuentra inmersa en la era de la información y del conocimiento, tal como alguna vez lo estuvo en la era feudal y en la industrial. Así como en esos tiempos lo más importante fue la tenencia de la tierra y luego la mano de obra, en estos momentos el saber de las personas y de las organizaciones para producir valor representa el bien fundamental.
En este sentido, las instituciones y empresas han comenzado a darse cuenta de la importancia que tiene el conocer qué es lo que saben y de hacer el mejor uso de este conocimiento, considerándolo como uno de sus activos más valiosos.
La reflexión epistemológica acerca de la producción y gerencia del conocimiento, implica examinar el alcance del concepto de epistemología según diferentes autores. Para Piaget (1985), la epistemología se define como el estudio de la constitución de los conocimientos válidos. De manera general, se entiende por epistemología la ciencia que estudia la clasificación y los métodos de la ciencia.
Por otro lado Bunge (1980) establece como ramas de la epistemología a la lógica de la ciencia, la semántica de la ciencia, la teoría del conocimiento científico, la metodología de la ciencia, la ontología de la ciencia, la axiología de la ciencia, la ética de la ciencia y la estética de la ciencia. Estas precisiones se inscriben en la tradición epistemológica que la concibe como teoría del conocimiento científico.
Ahora bien, cuando se establece una reflexión epistemológica sobre un tema como las organizaciones generadoras de conocimiento, específicamente, sobre la producción y gerencia del conocimiento en las organizaciones, que implica a la vez una práctica y un área del conocimiento, la forma de abordar la reflexión envuelve una concepción de la epistemología que no se reduce al problema de la ciencia, sino que también significa abordar los problemas cognoscitivos que se producen cuando se está conociendo y relacionando.
Por lo tanto en este contexto la epistemología debe entenderse como la disciplina que privilegia el análisis y la evaluación de los problemas cognoscitivos de tipo científico. Y por lo tanto es una actividad intelectual que debe reflexionar sobre la naturaleza de la ciencia, sobre el carácter de sus supuestos. Y en última instancia la epistemología debe  analizar, evaluar y criticar el conjunto de problemas que presenta el proceso de producción de conocimiento científico dentro de la gerencia de del conocimiento mismo
Es por ello que la producción de conocimiento pertenece a la ciencia y al individuo. Los individuos se diferencian unos de otros, entre otras cosas, por un estilo peculiar y sistemático de buscar respuestas a las incógnitas que se formulan, en los diferentes problemas que les toca abordar en su experiencia con el conocimiento.  A la hora de pasar al plano de la ciencia (plano de mayor elaboración de las mismas habilidades y competencias comunes del ser humano), este estilo es reelaborado y transferido como enfoque gnoseológico y operativo (Padrón, 1992).
La gerencia del conocimiento comporta un proceso de socialización que, en la producción del conocimiento, significa una relación entre el aprendizaje del conocimiento científico (conocimiento que se obtiene mediante procedimientos con pretensión de validez y razonamientos lógicos) y el conocimiento vulgar (conocimiento que se aprende del medio y se transmite de generación en generación).
De igual manera Habermas (1986), en sus fundamentos plantea que el proceso de producción de conocimiento, está ligado con la historia natural de la especie humana; el conocimiento es instrumento de la auto conservación, pero en la misma medida en que es instrumento de ello, trasciende la mera auto conservación; los intereses rectores del conocimiento se forman en el medio del trabajo, del lenguaje y en la fuerza de la auto reflexión, conocimiento e interés son una única cosa y la unidad del conocimiento e interés se acredita en una dialéctica que partiendo de las huellas históricas del diálogo reprimido reconstruye lo reprimido.
Hoy día se le da otra mirada al conocimiento. El conocimiento que siempre había sido considerado en una perspectiva epistemológica como el saber cognitivo, se ha venido transformando en un valor estratégico y en un recurso por excelencia para la gerencia y el crecimiento de cualquier organización.

Conclusión

En la emergente sociedad del conocimiento, por naturaleza, las organizaciones  están en la obligación de producir conocimiento y gerenciar el proceso de producción de conocimiento y, por tanto, deben redefinir la naturaleza del proceso de producción de conocimiento y el tipo de conocimiento que se debe producir en la sociedad.
Ese nuevo modo de producción y gerencia del conocimiento, obliga a tomar en cuenta no sólo el tipo de conocimiento, sino también la forma en que éste se organiza, produce y difunde.
Aunado esto al tipo de conocimiento que nuestra sociedad necesita para abordar los inminentes cambios vivimos diariamente, sino también que la producción del conocimiento  no sea una mera actividad intelectual sin buscar el bien común.



LISTA DE REFERENCIAS


Bunge, M. (1980). Epistemología. España: España.

Habermas, J. (1986). Conocimiento e interés. En: Ciencia y técnica como ideología. Madrid: Tecnos

Piaget, J. (1985). Naturaleza y métodos de la epistemología. Tratado de lógica y conocimiento científico. México: Paidós

Padrón, J. (1992). Interpretaciones históricas acerca del conocimiento científico. Disponible en: http://padron.entretemas.com/ interpretaciones_ hist.htm (Consulta: enero 22 de 2006).


Sancho, J.; y Millán, L. (1995). Hoy ya es mañana. Tecnología y educación: Un diálogo necesario. Sevilla -España

2 comentarios:

  1. El conocimiento como elemento intangible desde el punto de vista financiero y administrativo, se está tratando de cuantificar de una forma objetiva y razonable. Las organizaciones y los miembros de las mismas, comprenden el valor y la existencia del mismo. La tecnología y el conocimiento son elementos característicos y definitorios de esta nueva era "Sociedad del Conocimiento y la información".
    Paola Lamenta

    ResponderEliminar
  2. En referencia al conocimiento como activo intangible, en la dinámica actual es considerado, como uno de los activos claves en el éxito empresarial. Esta connotación es asumida derivada del cambio de paradigma productivo gestado en la economía mundial, durante la última década del Siglo pasado: el tránsito de una sociedad industrial a la sociedad de la información.
    Las ventajas competitivas de una organización son sustentadas el óptimo uso que haga de su conocimiento (capital intelectual). En este sentido, Scheinsohn & Saroka (2000) señalan:
    En los últimos años se ha comenzado a reconocer que el conocimiento representa un valioso activo estratégico de las organizaciones y una fuente de ventajas competitivas. Aunque difícil de establecer con precisión, lo cierto es que el valor de muchas empresas queda claramente reflejado en la cotización de sus acciones o en el monto que otras organizaciones han estado dispuestas a invertir para comprarlas o absorberlas (p. 321).

    ResponderEliminar